27 mayo 2015

CÁRITAS SE MOVILIZA ANTE LA VIOLENCIA CRECIENTE EN BURUNDI

 
En el marco de la celebración del Día de Africa celebrado el 25 de mayo, Cáritas Española apuesta por fortalecer sus proyectos de ayuda humanitaria y de cooperación fraterna junto a las Cáritas africanas, donde el objetivo prioritario son las comunidades más vulnerables y aquellas situaciones donde la protección de los derechos humanos es más precaria.
Acogida a desplazados y refugiados en Burundi
Tal es el caso de la región de los Grandes Lagos de Africa, donde la red Cáritas se ha movilizado para acoger a los miles de desplazados internos y refugiados que huyen del estallido de violencia política en Burundi, que ha provocado el éxodo de miles de familias hacia otras zonas del país o hacia la vecina Ruanda. El estallido de violencia comenzó a finales de abril, a raíz del anuncio del actual presidente de Burundi, Pierre Nkurunziza, de presentarse a un tercer mandato en las elecciones presidenciales.
"Es una prioridad urgente ayudar a los heridos y a las personas que han sido desplazadas", ha señalado el padre Jean Bosco Nintunze, secretario general de Cáritas Burundi. "Algunos de los heridos más graves son jóvenes", ha añadido.
Muchas de las personas que ha atravesado la frontera con Ruanda se han asentado en las diócesis de Muyinga y Ngozi. En toda la zona, la red Cáritas está proporcionando alimentos y ayuda básica a las personas que acuden a las parroquias, aunque, explica el padre Nintunze, "no está garantizada la seguridad de las parroquias".
Vista de una misión de Cáritas Española a Ruanda
En plena crisis de refugiados, una misión de Cáritas Española visitó la zona a mediados de mayo. Al frente de la misma ha estado Lucía Lois, responsable de Ruanda, Burundi y República Democrática del Congo en el Área de Cooperación Internacional de Cáritas Española, que ha viajado acompañada por dos colegas de Cáritas Diocesana de Burgos, que desde hace cuatro años apoya diversos proyectos de Cáritas Diocesana de Butare dirigidos a impulsar la promoción integral de más de 2.000 familias en los ámbitos de la agricultura, la salud y la educación.
De la mano de los responsables de Cáritas Ruandesa, la delegación de Cáritas Española visitó el campo del tránsito de Gashora para evaluar sobre el terreno la situación de los refugiados burundeses.
Lucía Lois avanzó la disposición de Cáritas Española para apoyar, en el marco de la respuesta coordinada de la red Cáritas Internationalis, el plan de acogida a los refugiados que ha puesto en marcha Cáritas Ruanda. “Nuestra intención –ha explicado-- es continuar la cooperación fraterna que mantenemos con Cáritas Butare y, por supuesto intervenir en casos de emergencia como el de los refugiados burundeses”.
“En cuanto dispongamos de información precisa sobre el proyecto de asistencia a estos refugiados, y se evalúen las necesidades prioritarias y los compromisos por parte de Cáritas Ruanda, estudiaremos cómo apoyar este plan. Nuestra disponibilidad es absoluta”, ha afirmado Lucía Lois.
Proyectos en R. D. Congo, Ruanda y Burundi
La presencia de Cáritas Española en la Región de los Grandes Lagos es también muy activa en la República Democrática del Congo, sobre todo en las diócesis de Bukavu y Uvira, en Sur Kivu, donde la actividad de los grupos armados ha generado más de 600.000 desplazados. Allí se acompañan programas de asistencia humanitaria a desplazados y de seguimiento de la violación de derechos humanos, así como proyectos de desarrollo centrados en el derecho a la alimentación a través de cooperativas agrícolas en zonas en proceso de pacificación.
Además, en Ruanda y Burundi, Cáritas Española apoya a las Cáritas Diocesanas de Butare y Bururi en la puesta en marcha de proyectos de cooperativas de préstamo y ahorro y de cooperativas agrícolas que permitan generar actividades generadoras de ingresos y mejorar el acceso a los derechos básicos de la población local.
Seguridad alimentaria y construcción de la paz en el Sahel
Además de la región de los Grandes Lagos, Cáritas Española trabaja desde hace años en otros países africanos, donde impulsa, de la mano de las Cáritas locales, numerosos proyectos de educación, seguridad alimentaria, agua y saneamiento, construcción de paz, ayuda de emergencia y trata de personas, junto a acciones de fortalecimiento institucional y acompañamiento a aquellas Cáritas hermanas que lo necesiten.
Al sur del Sahara, en la Franja del Sahel –de la que forman parte Senegal, Mali, Burkina Faso, Níger, Chad, y Sudán—, la seguridad alimentaria y los conflictos armados son los principales problemas a los que Cáritas viene dando respuesta. Para ello, se apoya a las comunidades locales a través de proyectos de seguridad alimentaria orientados a garantizar su propio autoabastecimiento. Se trata de un trabajo a largo plazo, en el que, más allá del acceso a la comida, se apuesta por el desarrollo integral de las personas en los ámbitos de la educación, la protección, la salud y la organización comunitaria.
Otra de los ejes del trabajo de Cáritas Española en el Sahel es la construcción de la paz. Se trata de una región donde la Iglesia es un actor fundamental para la mediación en conflictos. Cáritas participa en esa misión a través del apoyo al diálogo interreligioso, la protección de grupos vulnerables y la difusión de una cultura de la paz.
Lucha contra la trata de personas en Mozambique y Angola
En el otro extremo de África, Cáritas Española está presente en Mozambique y Angola, donde se promueven proyectos de seguridad alimentaria, de lucha contra el tráfico de personas y de desarrollo organizativo de las Cáritas locales. En Angola, Cáritas colabora con las Hermanas Oblatas en el acompañamiento y promoción de mujeres víctimas del tráfico de personas y la prostitución.
Ayuda humanitaria en el Cuerno de Africa, Kenia, Etiopía y Sudán
En Kenia, la situación de inseguridad alimentaria sigue siendo preocupante en varias regiones del país, como sucede en la zona de Garissa, en la frontera con Somalia, donde desarrollamos varios proyectos en un entorno de máxima inseguridad, muy expuesto a los ataques yihadistas y donde la misión de la Iglesia implica cada vez más riesgos.
Etiopía, Sudán y Sur Sudán son tres países donde está presente Cáritas Española. En este territorio, expuesto a sequías frecuentes, conflictos no resueltos y una situación de extrema vulnerabilidad en la población que se ha materializado en una emergencia crónica desde hace años, se llevan a cabo, junto a las Cáritas locales y otras organizaciones de Iglesia, proyectos de atención integral a la población afectada por los conflictos armados, en campos prioritarios como son la ayuda humanitaria (salud, agua y alimentación), educación y construcción de la paz.

23 mayo 2015

Ven Espíritu Santo...


Ven, Espíritu Santo. Despierta nuestra fe débil, pequeña y vacilante. Enséñanos a vivir confiando en el amor insondable de Dios nuestro Padre a todos sus hijos e hijas, estén dentro o fuera de tu Iglesia.

Ven, Espíritu Santo. Haz que Jesús ocupe el centro de tu Iglesia. Que nada ni nadie lo suplante ni oscurezca. No vivas entre nosotros sin atraernos hacia su Evangelio y sin convertirnos a su seguimiento. Que no huyamos de su Palabra, ni nos desviemos de su mandato de amor. Que no se pierda en el mundo su memoria.

Ven, Espíritu Santo. Abre nuestros oídos para escuchar tus llamadas, las que nos llegan hoy, desde los interrogantes, sufrimientos, conflictos y contradicciones de los hombres y mujeres de nuestros días. Haznos vivir abiertos a tu poder para engrendrar la fe nueva que necesita esta sociedad nueva. Que, en tu Iglesia, vivamos más atentos a lo que nace a lo que muere, con el corazón sostenido por la esperanza y no minado por la nostalgia.

Ven, Espíritu Santo, y purifica el corazón de tu Iglesia. Pon verdad entre nosotros. Enséñanos a reconocer nuestras faltas y limitaciones. Recuérdanos que somos como todos: frágiles, mediocres y pecadores. Libéranos de nuestra arrogancia y falsa seguridad. Haz que aprendamos a caminar entre los hombres con más verdad y humildad.

Ven, Espíritu Santo. Enséñanos a mirar de manera nueva la vida, el mundo y, sobre todo, a las personas. Que aprendamos a mirar como Jesús miraba a los que sufren, los que lloran, los que caen, los que viven solos y olvidados. Si cambia nuestra mirada, cambiará nuestro corazón y el rostro de tu Iglesia. Los discípulos de Jesús irradiaremos mejor su cercanía, su comprensión y solidaridad hacia los más necesitados. Nos pareceremos más a nuestro Maestro y Señor.

Ven, Espíritu Santo. Haz de nosotros una Iglesia de puertas abiertas, con corazón compasiva y esperanza contagiosa. Que nada ni nadie nos distraiga o desvíe del proyecto de Jesús: hacer un mundo más justo y digno, más amable y dichoso, abiendo caminos al reino de Dios.

Ven, Espíritu Santo y alienta a la gran familia de Cáritas a seguir trabajando por la justicia. Amén.

Oscar Romero, patrón de Cáritas Internationalis



  Monseñor Romero ha sido adoptado como patrón de Caritas Internationalis,
durante su XX Asamblea General, celebrada en Roma, del 12-17 de mayo de 2015.

Un mensaje de Caritas Internationalis afirma que: “Mons. Romero se distinguió como pastor bueno, solidario con los pobres y pequeños, promotor de la justicia y la libertad. Se presenta ahora como un faro de luz para todos los que trabajamos al servicio de la caridad y para la Iglesia que anuncia el Evangelio en el mundo entero. Él es un modelo para todos los creyentes, hombres y mujeres de buena voluntad“.

Mons. Romero era considerado la “voz de los sin voz”. Él se pronunció contra el régimen militar, durante la guerra civil de El Salvador, en la que se dice fueron asesinadas 30.000 personas, víctimas de los escuadrones de la muerte.

Cáritas da las gracias al Papa Francisco por el don de la beatificación de Mons. Romero, indicando que: “es una ocasión para reafirmar la vocación evangelizadora de la Iglesia y su sentido de solidaridad con el pueblo, particularmente el más pobre y sufriente”.


¿Quién fue Óscar Romero?

Óscar Romero fue arzobispo de San Salvador, de 1977 hasta que fue asesinado, en 1980. Al principio, fue considerado una opción conservadora como arzobispo, sin embargo, con el tiempo, cada vez denunciaba con mayor frecuencia las violaciones de los derechos humanos en El Salvador – sobre todo después del asesinato de su íntimo amigo, el padre Rutilio Grande, en marzo de 1977.

 Durante sus tres años como arzobispo, Romero denunció reiteradamente la violencia y se pronunció a favor de las víctimas de la guerra civil. En un momento de fuerte censura de la prensa, sus programas de radio semanales eran a menudo la única manera para la gente pudiera conocer la verdad sobre las atrocidades que estaban ocurriendo en el país. Defendió el derecho de los pobres a exigir un cambio político, una posición que lo convirtió en un adversario problemático para los gobernantes del país.

Un mes antes de su asesinato, Romero escribió al presidente Jimmy Carter, instando a EE.UU. a que dejara de apoyar al gobierno salvadoreño e interrumpiera su suministro de armas y asesores militares. Y el día antes de su asesinato, instó a los soldados y policías no seguir las órdenes de matar a civiles, y a que detuvieran la represión: “Los campesinos que ustedes matan son sus propios hermanos y hermanas”, predicaba Mons. Romero. “Cuando oiga usted a un hombre diciendo que mates, recuerde las palabras de Dios:”no matarás “. En el nombre de Dios y en nombre de este sufrido pueblo, cuyos lamentos suben hasta el cielo cada día más tumultuosos, les suplico, les ruego, les ordeno, en nombre de Dios: cesen la represión“.

Monseñor Romero fue asesinado a tiros, el 24 de marzo de 1980, a los 62 años de edad, mientras celebraba Misa. En la década sucesiva, unos 70.000 salvadoreños murieron durante la guerra civil.

¿Por qué es una figura importante a conmemorar?

Monseñor Romero fue una de las figuras más notables del siglo XX y merece ser conmemorado junto a otras de igual carisma, como Martin Luther King y Mahatma Gandhi, como gran pacificador que sacrificó su vida combatiendo injusticias. El mundo de hoy necesita desesperadamente más figuras como Romero – líderes con coraje, fe y amor, para luchar por los pobres contra la injusticia.

Romero es, en particular, una figura de inspiración para cientos de millones de católicos, de todo el mundo. Él no se limitaba a hablar de la necesidad de amar al prójimo, sino que, con valentía, denunciaba  las injusticias que plagaban su país. Nos recordaba que Cristo se encuentra en las personas que viven en la pobreza, y que no podemos ignorar el sufrimiento de nuestros hermanos y hermanas necesitados.

Todos podemos celebrar el legado de Romero, siguiendo su ejemplo: desafiando la injusticia donde quiera que esté y negándonos a permanecer en silencio, sobre los problemas que mantienen a las personas en situación de pobreza. Por ejemplo, el cambio climático es una gran amenaza a la reducción de la pobreza, en el mundo de hoy. Por este motivo, CAFOD ha puesto en marcha una importante campaña sobre este tema.

¿Qué significa la beatificación de Mons. Romero  y cuándo tendrá lugar?

La beatificación, o declaración de alguien como “beato”, es el preludio necesario a la plena canonización. En febrero de 2015, el Papa anunció que Romero murió como mártir, abriendo el camino para su beatificación. La proclamación del Papa siguió una declaración de los teólogos de la Congregación para las Causas de los Santos, en enero, que afirmaron que Romero fue asesinado por “odio a la fe”. A diferencia de otros candidatos a la beatificación, las personas que han sido asesinados por odio a la fe pueden ser beatificados sin necesidad de que se les atribuya un milagro.

El Vaticano ha anunciado que Romero será beatificado, en El Salvador, el 23 de mayo de 2015.

Tampoco hay una fecha fijada para la canonización de Romero, que es la etapa final del proceso: cuando sea declarado santo.

¿Cuál es el enlace entre Romero y Cáritas?

En la década de 1970, CAFOD (Miembro de Cáritas en Inglaterra y Gales) financiaba los famosos programas de radio de Romero, que – en una época de fuerte censura en la prensa – a menudo eran el único medio para que la población salvadoreña conociera la verdad sobre las atrocidades que ocurrían en el país. Cuando estallo una bomba en la estación radio de Romero, CAFOD facilitó fondos para reconstruirla. CAFOD también ayudó a financiar la asistencia facilitada por la Iglesia a miles de personas que habían huido de sus hogares, debido a la violencia.

Después del martirio de Mons. Romero, el personal de CAFOD solicitó con éxito a la autoridad competente que cambiara el nombre de la calle Brixton, donde se encontraban su sede, por el de ‘Romero Close’.  Y cuando CAFOD se trasladó a una nueva sede, en 2009, la misma fue denominada ‘Romero House’ (Casa de Romero).

El personal de CAFOD, sus asociados y simpatizantes, han estado en la vanguardia de la campaña por la beatificación de Mons. Romero y siguen estando inspirados por su trabajo. En todo el mundo, CAFOD trabaja con líderes de la Iglesia y otros asociados que denuncian injusticias en sus respectivos países. En el Reino Unido, los simpatizantes de CAFOD están actualmente haciendo una campaña sobre las injusticias provocadas por el cambio climático – que es la mayor amenaza a la reducción de la pobreza en el mundo de hoy.

¿Cuál es la situación en El Salvador hoy?

De 1980 a 1992, El Salvador sufrió una violenta guerra civil, en la murieron unas 70.000 personas. La desigualdad entre ricos y pobres fue una de las causas fundamentales de la guerra. La mayoría de los salvadoreños vivía en la extrema pobreza, mientras que un pequeño número de familias controlaba gran parte de la riqueza y el poder político del país.

Hoy en día, El Salvador es un país más democrático y probablemente Romero se complacería viendo lo que está sucediendo allí. En 2013, un gobierno con conciencia civil sucedió pacíficamente a otro y se está tratando de implementar con determinación políticas que Romero aprobaría, como: la reforma fiscal, uniformes y libros escolares gratuitos para los niños, la financiación de cooperativas y otros programas sociales.

Sin embargo, El Salvador sigue siendo un país lleno de desigualdades, todavía hay graves problemas relacionados con la violencia de las pandillas y la delincuencia organizada, junto con la constante amenaza de terremotos, inundaciones y huracanes devastadores.

¿Qué hace hoy Cáritas en El Salvador?

Cáritas sigue trabajando en El Salvador, ayudando a los campesinos a mejorar sus cultivos, a las comunidades en la reducción del riesgo de catástrofes, facilitando asistencia a personas que viven con el VIH, promoviendo la paz en comunidades afectadas por la violencia, defendiendo los derechos humanos y tratando de crear una sociedad más justa.

Fuente: Cáritas Internationalis.

05 mayo 2015

CÁRITAS DIOCESANA CUMPLE 60 AÑOS DE TRABAJO POR LA JUSTICIA


Cáritas, 5 de mayo de 2015. Un día como hoy de hace sesenta años, monseñor Gutiérrez Díez, obispo de Cádiz y Ceuta, firmaba el decreto episcopal por el que creaba Cáritas Diocesana a partir de la estructura del Secretariado Diocesano de Caridad.

Desde su nacimiento, Cáritas Diocesana ha ido dando respuesta a situaciones de pobreza y exclusión social, desde una opción de voluntariado y desde una identidad eclesial basada en el respeto a la persona como centro de su acción. A lo largo de estas seis décadas, Cáritas ha desarrollado diferentes programas de intervención según la coyuntura social de la época. Si bien, los comienzos estuvieron marcados por el reparto de la ayuda social americana, con el paso de los años y la aparición de nuevas pobrezas, Cáritas ha ido adaptando sus actividades a la vez que ha ido avanzando en acciones de sensibilización, formación del voluntariado y análisis de la realidad.

Desde la celebración del cincuenta aniversario en el año 2005, en los últimos años diez años y debido a la situación de grave crisis que estamos viviendo, Cáritas Diocesana ha consolidado y extendido, a todo el territorio diocesano, su Programa de Empleo y sus acciones a favor de las familias que más gravemente están sufriendo las consecuencias de la crisis. Estos dos programas, junto a la atención a personas sin hogar y las labores de atención primaria en las Cáritas parroquiales, verdaderas herederas de aquellos tiempos de los comienzos, completan las acciones más significativas que actualmente se llevan a cabo.

60 años después de su creación, Cáritas Diocesana quiere aprovechar este aniversario para agradecer a los obispos que sucedieron a Don Tomás Gutiérrez, monseñor Añoveros, Dorado, Ceballos y Zornoza, a los sacerdotes, voluntarios y colaboradores, su apoyo y dedicación para que Cáritas pueda ser fiel a su misión de anunciar el Evangelio a través del ejercicio de la caridad.