29 abril 2015

509 PERSONAS DESEMPLEADAS HAN MEJORADO SUS OPORTUNIDADES DE EMPLEO EN 2014 CON EL APOYO DE CÁRITAS DIOCESANA


 Cáritas. 30 de abril de 2015.- La apuesta por la inserción laboral es uno de los ejes prioritarios de actuación de Cáritas Diocesana para atajar los efectos de esa herida abierta que sufren miles de personas a causa del desempleo. Estos datos, ofrecidos con motivo de la celebración del 1 de mayo, dan cuenta del compromiso de Cáritas Diocesana con la defensa del derecho al trabajo de las personas más vulnerables.

509 personas acompañadas por Cáritas se han incorporado a un puesto de trabajo
Esta acción a favor del empleo ha permitido acompañar durante 2014 a 509 personas a través de nuestros servicios y proyectos de empleo en toda la Diócesis. Además de compartir con cada una de ellas sus inquietudes vitales, un equipo de 41 voluntarios y de 11 personas contratadas las han apoyado en su acercamiento al mercado laboral.

Para Cáritas Diocesana de Cádiz y Ceuta, es motivo de esperanza que 102 personas (el 20% del total de participantes) hayan logrado incorporarse a un puesto de trabajo en el último año, lo que supone ocho puntos más que en 2013, donde esa tasa fue de 12%.

Análisis del actual contexto
Estos datos confirman que es posible seguir creando empleo digno para las personas en situación de grave dificultad social. Y de que la apuesta de Cáritas por construir oportunidades para todos ellos es posible en un escenario que sigue mostrando los efectos de un periodo de crisis que nos ha dejado más paro y menos poder adquisitivo, y si bien es cierto que en 2014 se vuelve a crear empleo, la situación es muy grave para los casi 1,8 millones de hogares que tienen a todos sus miembros activos en paro.

Para Cáritas es urgente que tomemos conciencia de que nuestro mercado laboral sigue cerrando sus puertas a algunos colectivos, especialmente los jóvenes, las mujeres, los parados de larga duración, los mayores de 45 años y los trabajadores con menor nivel formativo. Y que la realidad sigue diciéndonos que el empleo no es un derecho garantizado para muchos.

¿Quiénes son?
Las personas que participaron en 2014 en las acciones de empleo y formación de Cáritas Diocesana de Cádiz y Ceuta continúan siendo mayoritariamente mujeres, que son un 75% del total, frente al 25% de hombres.

En cuanto a su procedencia, se mantiene la tendencia de 2013 con mayor porcentaje de personas de origen español (92%) con respecto a las de origen extranjero (8%).

Por edades, las personas de entre 25 y 35 años suponen el 40%, la franja de entre 36 y 45 años el 29%, los mayores de 45 años el 18%, y los jóvenes de 18 a 24 años el 13%.

Si analizamos el nivel de formación, el 48% de las personas que han participado en los servicios de empleo de Cáritas solo cuentan con estudios básicos (estudios primarios finalizados o sin finalizar).

A la vista de estos datos, es posible definir el perfil mayoritario de intervención del Programa de Empleo de Cáritas Diocesana: mujer, española de entre 25 y 35 años, y con un bajo nivel formativo.

Ámbitos de actuación
Los procesos de acompañamiento que Cáritas desarrolla en el ámbito del empleo se basan en itinerarios personalizados de inserción, que se construyen sobre una delicada integración de motivación, empuje y refuerzo de las capacidades personales de quienes ven difícil acceder al mercado laboral o se desesperan por volver a encontrar un trabajo.

A través de los servicios de empleo, Cáritas impulsa acciones de orientación pensadas para motivar y mejorar la empleabilidad de las personas. Durante 2014, 486 personas participaron en los Puntos de Integración Sociolaboral.

Junto a ellos, las acciones de intermediación son un puente entre las personas que buscan trabajo y las ofertas de empleo que ofrecen empresas y empleadores privados. En el último año, Cáritas atendió en sus servicios de intermediación a 33 personas.

Los espacios de formación, por su parte, tienen como objetivo prioritario el aprendizaje de un oficio o la mejora del mismo a través de cursos, talleres, módulos o cápsulas formativas, concebidas de acuerdo a las diferentes necesidades de las personas. En 2014 se desarrollaron 9 acciones formativas en toda Diócesis, en las que 112 personas pudieron mejorar su perfil laboral. El 90% de estas acciones formativas incluyeron prácticas formativas no laborales en empresas.

Recursos invertidos
En 2014, Cáritas Diocesana de Cádiz y Ceuta invirtió 366.746,77 euros en acciones de Empleo. Estos fondos proceden tanto de aportaciones privadas (socios, donantes y empresas colaboradoras), como de subvenciones públicas (Fondo Social Europeo, Administraciones estatales y locales). En 2013, los recursos invertidos fueron 285.413,99 euros euros.

Las acciones desarrolladas por Cáritas en el ámbito del empleo cuentan desde hace años con el apoyo inestimable del Fondo Social Europeo (FSE), que es el instrumento destinado a respaldar las políticas de los Estados miembros de la UE en el cumplimiento de los objetivos de inclusión social, no discriminación, fomento de la igualdad entre mujeres y hombres, educación y formación. La colaboración entre Cáritas y el FSE tiene lugar en el marco del Programa Operativo Plurirregional de Lucha Contra la Discriminación 2007-2013 (POLCD).

Llamada a la corresponsabilidad de todos
Cáritas, en vísperas del 1 de mayo, no se limita a rendir cuentas de la actividad desarrollada en el último año, sino que, lanza “una llamada a las conciencias y a la esperanza para que nadie permanezca indiferente ante tan grave problema”.

Para ello, se articulan una serie de propuestas concretas mediante actividades asequibles para cualquier persona, grupo, entidad o institución, y que se dirigen a las Administraciones públicas, empresas y ciudadanos, a modo de invitación a la responsabilidad personal y a la corresponsabilidad en la tarea de crear un mundo más justo y humano a través del acceso al trabajo.

Nosotros
Desde Cáritas se nos plantea que cada uno de nosotros reflexionemos sobre cuestiones como si la persona que trabaja en nuestra casa está contratada dignamente, si consumimos de manera responsable, si apoyamos con nuestra compra a las empresas o marcas que ofrecen empleo digno, o si optamos por productos y servicios en empresas de economía social. Todo ello sin olvidar que es posible compartir nuestro tiempo y conocimiento como voluntarios, o contribuir con una aportación económica a los proyectos de empleo de Cáritas.

Empresas
En el caso de las grandes y pequeñas empresas, los interrogantes que se plantean son si ofrecen empleo digno para personas en situación de dificultad social y la oportunidad que se puede generar con ello en la vida de una persona, si las empresas están abiertas a las personas que más lo necesitan, si en las políticas de recursos humanos se da prioridad al empleo digno (salarios dignos, jornadas laborales sostenibles, sistemas de conciliación familiar y derechos laborales que se respetan).

Asimismo, se pregunta si la empresa invierte en generar empleo, si ofrece formación en el puesto de trabajo y prácticas formativas no laborales, o si incorpora la Economía Social en las políticas de compras y contrataciones. Además, también está la posibilidad de financiar un proyecto de Cáritas.

Administración
Las propuestas que Cáritas dirige también a las Administraciones se centran en la apuesta firme y decidida por la educación y la formación de los jóvenes, en poner freno al abandono escolar (con un tasa actual de 25%) que es una de las causas de la exclusión, en pasar de la “mano de obra no cualificada” a la preparación de nuestros jóvenes y la “dignificación de todos los puestos”, y en acometer una mayor apuesta por la formación profesional y una mayor adecuación al mercado laboral y a las necesidades locales.

Además, Cáritas reclama activar el Sistema Nacional de Cualificaciones Profesionales, además de consolidar el modelo de formación en el puesto de trabajo y de prácticas formativas no laborales, con medidas que aseguren la protección de derechos tanto de trabajadores como de personas en prácticas.

Es necesario, por último, impulsar Planes de Desarrollo Local orientados al empleo, desarrollar la flexibilidad en el sistema de prestaciones a desempleados, adaptar los modelos basados en incentivos y bonificaciones en propuestas centradas en el desarrollo de las personas, y articular y asegurar clausulas sociales en la contratación pública.

Sobre la reciente instrucción pastoral de la CEE
En este sentido, Cáritas valora de manera muy positiva la instrucción pastoral “Iglesia, servidora de los pobres” aprobada en la última Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal. “Es un motivo de estímulo para nuestra institución la mirada que desde las periferias de la precariedad nos ofrecen los obispos en este documento, en el que se hace un análisis especialmente profético sobre el drama de la inmigración y el mal moral de la corrupción, junto a la llamada a recuperar la dimensión ética de la economía, y de una ética "amiga" de la persona”.

“Nos sirve de aliento esa exhortación de los obispos a promover y defender los derechos económico-sociales de las personas, como el derecho al trabajo digno, a la vivienda, a la salud y a una educación en igualdad y libertad, que son todos ellos frentes prioritarios de la acción de Cáritas a favor de los más vulnerables”.

05 abril 2015

Domingo de Pascua: Cristo ha resucitado ¡Aleluya!


Hemos resucitado.

Tras la muerte del viernes y del gran silencio del sábado, llega la mañana de Pascua en la que gritamos con fuerza y alegría: ¡Hemos resucitado!

Ya es imparable, no tiene vuelta atrás. El Espíritu del resucitado se mueve donde quiere y el Reino avanza en lo oculto y anónimo de la historia como un grano de trigo, como la levadura en la masa, como la sal en el guiso, como la brisa en la noche. Sólo nos toca ser testigos de su encuentro con nosotros, como lo fue María Magdalena, dejarnos sorprender por la fuerza del resucitado en el camino de la historia, para poder comprender que en lo más diario él viene y nos deja que lo abracemos y nos habita haciendo que arda nuestro corazón ante la vida y los hermanos que nos rodean. Resucitar es sentir el ardor del amor en lo profundo de nuestras vidas, el que se realiza cada mañana cuando nos levantamos para seguir construyendo la ciudad, la casa del mundo, haciendo de la ecología una economía de la fraternidad, buscando que a nadie le falte el pan de la justicia ni el agua de su dignidad. Nuestros hermanos se encontrarán con Él cuando nosotros, haciendo arder la tierra, le llevemos la noticia de que son queridos como hijos únicos en el Hijo, y se hagamos creer en nuestra propia generosidad como desbordamiento de su gracia y de su encuentro con nosotros. Será entonces cuando podremos decir que no lo anunciamos porque nos lo hayan contado, sino porque nosotros mismos lo hemos visto y experimentado en nuestra pequeñez y nuestra debilidad.

VV.AA. ¿Qué has hecho con tu hermano? Cáritas Española, Madrid, 2015. 243

03 abril 2015

Viernes Santo: Jesús muere en la cruz

 Jesús grita y ora

"Jesús grita con todas sus fuerzas en medio de la noche y la soledad. Grita y nadie viene en su ayuda. Grita y los oídos están sordos, nadie lo socorre, nadie le tiende una mano. Grita y hace de su dolor llamada al Dios de su vida, súplica angustiada a su Padre. Jesús no se queda en su dolor, lo hace oración. Jesús ora en situación límite, ora sus momentos históricos, ora la vida hundida, sepultada, derrotada. Jesús no se queda con su barro, sino que lo pone en las manos del Padre.

Jesús ora su dolor. Pone en las manos del Padre su límite, su debilidad, su camino sin salida. Y confía en el Padre. Y se abandona en su amor. Y se entrega a su poder. Y se abre a su misericordia. Jesús, en la fe pura, suplica, adora, ama, alaba, agradece. La oración ha dado respuesta a su dolor. Y su corazón, ahora, goza en la paz interior.

Jesús muere orando. Como hombre de fe profunda, Jesús, sin ver nada, sin sentir nada, sin apoyos, totalmente desnudo y solo, muere orando: "Padre, en tus manos entrega mi vida". Su oración hecha un gran grito resonó en toda la humanidad, en toda la Creación. Su momento último se hizo grito escuchado sobre todo en el corazón del Padre". (1).

Jesús muere en la cruz por amor

Jesús acoge en la cruz a todos los crucificados del mundo. Su vida, camino de entrega y servicio, culmina abrazando a la humanidad sufriente. Desde que Jesús es crucificado todos los hombres y mujeres que padecen encuentran en Jesús su descanso y alivio.

Es el amor más grande, el que da la vida por sus amigos. En el Gólgota, encontramos el ejemplo más impresionante de todos los tiempos, encontramos el camino a seguir, la culminación de una vida para los demás.

(1). E. L. Mazariegos, Seducido por el Crucificado, Centro Vocacional La Salle, Valladolid, 1992, 2-34.

02 abril 2015

Jueves Santo: eucaristía y servicio.


 
 
Se quita el manto y toma la toalla

"En la tarde del Jueves Santo, "Jesús quiere expresar con este gesto que no puede haber ningún tipo de verticalidad entre ellos; él es considerado y respetado por los suyos como Maestro y Señor, ha demostrado su autoridad de sobra y una autoridad que no era como la de los escribas y fariseos, pues el único magisterio y señorío que cabe en el ámbito del Dios de la Vida es el servicio. Jesús, el Maestro, celebra la cena sirviendo.

Pedro el que ha vivido codo a codo con Jesús no soporta el abajamiento del Maestro, no soporta tenerlo a sus pies: si se deja servir ya no le queda otra cosa que hacer sino lo mismo; si se deja servir pierde su estatus. Pedro necesita a su señor arriba para poder ser señor de otros, si se deja servir, toda la verticalidad en la que está construida la estructura de este mundo se derriba.

Jesús les está diciendo con este gesto que no hace falta oprimir al de abajo ni adular al de arriba para sentirse alguien; les está queriendo decir que si todos se convierten en servidores se reencontrarán en horizontal y en la fraternidad. Los discípulos, y Pedro a la cabeza, no entienden; da la impresión de que es demasiado lo que están viviendo y no lo pueden o no lo quieren entender. Jesús vincula el pan compartido y la copa brindada, así como la toalla, a su propia vida que va a ser entregada, todo su vivir es un desvivirse. Desde que el Padre lo arraigó en su seno, toda la vida de Jesús ha sido una vida a favor de otro". (1)


Jesús nos dejó como dos sacramentos de su existencia

Este pobre de Yahvé, que es el pobre más grande de toda la historia del Pueblo de Dios, manifiesta un amor preferencial a los pobres y a los oprimidos. Tanto que les concederá un título especial: ser sus representantes, sus delegados, sus presencias en la calle y en el mundo. Podríamos decir que Jesús nos dejó como dos sacramentos de su presencia: uno, sacramental, al interior de la comunidad: la eucaristía; y el otro existencial, en el barrio y en el pueblo, en la chabola del suburbio, en los marginados, en los enfermos de sida, en los ancianos abandonados, en los hambrientos, en los drogadictos... Allí está Jesús con una presencia dramática y urgente, llamándonos desde lejos para que nos aproximemos, nos hagamos prójimos del Señor, para hacernos la gracia inapreciable de ayudarnos cuando nosotros le ayudamos. Más de una vez Jesús ha manifestado su presencia a los santos cuando éstos ayudaban a un pobre. Si el Señor hubiera venido en su vida mortal a pedirnos ayuda, habríamos corrido a darle de todo corazón todo lo que nos pidiera. Ahora lo hace cada día en todos aquéllos -¡y son tantos!- que nos necesita urgente y gravemente. (2)

(1) F. J. Sáez de Maturana, Jesús. Volver a los comienzos, Edibesa, Madrid, 2014. 893-894.
(2) Comisión Episcopal de Pastoral Social, La Iglesia y los pobres, Edice, Madrid, 1994, n. 22