07 junio 2015

¿Qué haces con tu hermano? Construir la red fraterna.


Nuestra época está marcada por las desigualdades sociales, la pobreza, el hambre, y sobre todo la pérdida de derechos fundamentales... La exclusión de las personas y las familias más pobres crece de forma escandalosa. Los ricos son más ricos, y los pobres son más pobres, más numerosas y con menos derechos. Millones de personas han quedado tiradas, "descartadas", excluidas, en la cuneta de nuestra sociedad, de nuestro mundo.

Ante esta situación de empobrecimiento y pérdida de derechos, reafirmamos, una vez, más la centralidad y la prioridad de la persona humana por encima de cualquier interés político, ideológico o económico.

El lamento de las víctimas que provoca la injusticia estructural del sistema capitalista retumba en nuestros oídos permanentemente y golpea nuestras conciencias para que nos permanezcamos indiferentes (cf. Ex 3). Escapemos de la "globalización" de la indiferencia", que nos lleva a pensar sólo en nosotros mismos y nos vuelve insensibles al sufrimiento del prójimo. Martin Luther King decía: "No me duelen los actos de la mala gente, me duele la indiferencia de la gente buena".

Ha llegado el momento para conmovernos y movernos, para encontrarnos con los hermanos caídos. Somos guardianes del bienestar de nuestros hermanos y hermanas, somos guardianes de sus derechos, de los que reconocen nuestra dignidad inalienable. Por ello, desde Cáritas, queremos convocar a todos a vivir la fraternidad comprometida.

"La medida de la grandeza de una sociedad está determinada por la forma en que trata a quien está más necesitado, a quien no tiene más que su pobreza" dice el papa Francisco. También la medida de nuestra grandeza humana y cristiana vendrá determinada por la respuesta que vayamos dando con nuestra vida práctica a esta pregunta: ¿qué has hecho con tu hermano? "Lo que hicisteis a uno de estos hermanos mío más pequeños, a mi me lo hicisteis" (Mt 25, 40).

Por eso es necesario comprometerse en la transformación radical de esta sociedad, para construir una alternativa más humana, fraterna y solidaria en la que:
  • Todo se ponga al servicio de los seres humanos, especialmente los más empobrecidos.
  • Se garantice a todo el mundo la vivienda, la salud, la enseñanza y el trabajo dignos.
  • Se asegura la calidad de los servicios públicos evitando convertirlos en negocio privado.
  • Toda la ciudadanía pueda disponer de una renta mínima para vivir dignamente.
  • El capital y las finanzas estén controladas por los poderes públicos.
  • Se aseguren unos servicios sociales adecuados, que atiendan verdaderamente a los sectores más vulnerables para que puedan vivir con dignidad.
  • Hay justicia distributiva real para que el bien común prevalezca sobre el bien privado.
Cáritas Española, Campaña Institucional 2014-2015. "¿Qué haces con tu hermano". Manifiesto. Cuaderno de adultos, 51.
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