24 marzo 2011

Cáritas y el Encuentro Diocesano de Juventud


El próximo fin de semana, 25, 26 y 27 de marzo, se celebra en Cádiz el Encuentro Diocesano de Juventud y llegará a la Diócesis de Cádiz la Cruz y el icono de María que Juan Pablo II ofreció a los jovenes para las Jornadas Mundiales de la Juventud que este año se celebrarán en Madrid.

Cáritas Diocesana colaborará en este encuentro durante la jornada del sábado 26 acogiendo a los jóvenes para explicarles cuál es su trabajo a favor de la justicia en la Diócesis de Cádiz (sede de los Servicios Generales), la labor que se desarrolla con las personas sin hogar (Centro "Luz y Sal") y su compromiso con los países del sur a través del Comercio Justo (Tienda Kuyapayana).

Más información del Encuentro Diocesano de Juventud

09 marzo 2011

Cuaresma y Cáritas - Carta Pastoral

Caminar bajo la sombra de la Cruz de la oración, el ayuno y la limosna.

El ayuno y la limosna en la cuaresma son parte de la rica tradición cristiana, Uno de sus significados es poder dar de lo superfluo propio a los que carecen de lo necesario. Cumplir con la intención profunda del ayuno cuaresmal tiene que llevarnos a recortar muchas cosas innecesarias. Se gasta y se derrocha, como si no existiera la situación económica y de paro. Hay que compartir no solo lo superfluo, sino también de aquello que necesitamos para nuestra vida.

La familia es escuela de caridad donde aprendemos desde pequeños a compartir con los demás. Reunidos a lo largo de la jornada, diariamente, podemos reservar un tiempo para la oración en común y para aportar una parte de nuestros bienes ahorrados en ese día. Y así, al final de la cuaresma, este compartir lo entregaremos en la tarde del Jueves Santo, en la colecta destinada al Fondo Diocesano de Solidaridad que Cáritas Diocesana distribuye entre los proyectos de promoción a favor de personas y colectivos en situación de exclusión.

Pero no sólo debemos ser generosos con los demás. Jesús nació pobre y vivió pobre entre los pobres de su tiempo, por eso, nosotros, sus discípulos, debemos adoptar formas de vida austeras y coherentes con el modo de vida que propone el Evangelio. Sólo así seremos creíbles en el mundo.

Los difíciles tiempos que vivimos nos reclaman un mayor índice de compromiso con la realidad sufriente. Enfermos, mayores en soledad, jóvenes sin esperanza, hombres y mujeres que han perdido su empleo, niños abocados al fracaso escolar, y una larga lista de sufrimientos, esperan, al borde de los caminos de nuestro tiempo, la ayuda desinteresada de la Iglesia. Es necesario salir de nuestras cómodas realidades y descubrir que podemos darnos en abundancia, que la entrega a los demás es el verdadero camino de santidad. Participar como voluntarios en proyectos e iniciativas sociales de la Iglesia y de otras entidades que buscan la justicia y la dignidad de nuestros hermanos, es también una forma adecuada y evangélica de testimoniar el amor de Dios por todos.

(Extracto de la Carta Pastoral de Cuaresma escrita por D. Antonio Ceballos, Obispo de Cádiz y Ceuta).

08 marzo 2011

Carta Pastoral - Día Internacional de la Mujer


Mis queridos diocesanos:

Un año más el 8 de marzo se celebra el Día de la Mujer Trabajadora. Esta Jornada del Día Internacional de la Mujer Trabajadora cumple cien años.

Esta fecha nos invita a reflexionar sobre el significado y el valor de la presencia de la mujer en el mundo del trabajo. El trabajo femenino, con las características que reviste en la actualidad, constituye un fenómeno nuevo que hay que tener muy en cuenta, y que ya el Papa Juan XXIII señaló en la Pacem in terris, como un signo de nuestro tiempo.

1. Un trabajo decente

El Papa Benedicto XVI hace una defensa de un “trabajo decente”, y se pregunta “¿qué significa la palabra “decente” aplicada al trabajo? Significa un trabajo que, en cualquier sociedad, sea expresión de la dignidad esencial de todo hombre o mujer: un trabajo libremente elegido, que asocie efectivamente a los trabajadores, hombres y mujeres, al desarrollo de su comunidad; un trabajo que, de este modo, haga que los trabajadores sean respetados, evitando toda discriminación; un trabajo que permita satisfacer las necesidades de las familias y escolarizar a los hijos sin que se vean obligados a trabajar; un trabajo que consienta a los trabajadores organizarse libremente y hacer oír su voz; un trabajo que deje espacio para reencontrarse adecuadamente con las propias raíces en el ámbito personal, familiar y espiritual; un trabajo que asegure una condición digna a los trabajadores que llegan a la jubilación” (Benedicto XVI, Encíclica Cáritas in veritate, n. 63). Ahora bien, si se quiere promover a la mujer, hay que hacerlo de una manera integral sin perder nunca de vista la plenitud de su dignidad y su especificidad.

2. Profunda crisis económica y de paro

Ante la profunda crisis económica y de paro que estamos asistiendo, el trabajo debe ser un medio eficaz para realizar la propia personalidad de la mujer, pero al mismo tiempo la tremenda crisis de valores humanos que estamos padeciendo no deben dañar los vínculos con la propia familia, que forma la finalidad amorosa de sus fatigas. La situación de paro afecta a todos, pero sobre todo a la mujer, y es necesario que la mujer goce de un trabajo decente, Efectivamente, a través del trabajo la mujer gasta sus energías para el sostenimiento de su familia y para su pleno éxito material y espiritual.

3. Testimonio de la mujer trabajadora

Queridas trabajadoras: a vuestra condición de trabajadoras más la de cristianas. Tened, pues, la valentía, en esta sociedad, de dar testimonio de la doble dimensión de vuestra vida como trabajadoras y como cristianas. Contribuid a enriquecer toda forma de solidaridad y fraternidad cristiana con el espíritu de comunidad cristiana. Anunciad el nombre de Cristo, del carpintero de Nazaret, del Hijo de Dios, del verdadero liberador de todos los males que tienen prisionero al hombre y lo amenazan. Anunciad a Cristo en vuestras familias, en vuestros talleres, en vuestras oficinas, en vuestros puestos de trabajo y en vuestras fábricas; y comprometeos por las enseñanzas de la fe y de la Doctrina Social de la Iglesia. Sed levadura y semilla de una presencia cristiana en todo lugar donde viváis. La Iglesia tiene confianza en vosotras y os apoya si os comprometéis a llevar el Evangelio a los trabajadores.

Ante una sociedad con crisis de valores, que a tantas conciencias afecta y turba, construid vuestra vida sobre lo que la mujer es, sobre la verdad de su ser. No “contra”, no “sin”, no “como” el varón, sino con el varón. Varón y mujer tienen distintos modos de ser y de actuar, de las que no se pueden prescindir. Por esto, la acción conjunta realizada es, al mismo tiempo que complementaria, mutuamente enriquecedora.

Queridas trabajadoras cristianas: Tened presenta a María, la mujer fuerte del Evangelio, humilde trabajadora de Nazaret. En ella Dios ha hecho cosas grandes. Lo mismo hará con vosotras.

Reza por vosotras, os quiere y bendice,

+ Antonio Ceballos Atienza
Obispo de Cádiz y Ceuta