03 junio 2018

Corpus Christi - Día de Caridad: Tu compromiso mejora el mundo.




...Como propuse en mi Carta Pastoral al inicio  del  jubileo  diocesano, “el  afecto  extraordinario del Señor para con nosotros ha  de  expresarse, por  tanto,  en  signos  de  la  caridad  que  nos  confirma en  la  fe y  nos  hace  un  signo  de  esperanza.  (...)  La  caridad,  por  tanto,  sigue  siendo  una propuesta actual que nos permite mostrar la  profundidad  del  amor  y  el  valor  de  la  fe  en  este  momento  histórico  en  el  que  es  difícil  para  las  personas  reconocerse  y  encontrar  un  camino  hacia  el  futuro.  La  acogida  de  Dios  engendra  la  acogida  del  otro  en  todas  sus  dimensiones,  expresiones  y  exigencias,  y,  así  la  Iglesia  puede  ser  faro  para  una  humanidad  renovada  y  contribuir  a  la  llegada  de  la  “civilización  del amor”. La caridad debe marcar nuestro jubileo para socorrer a los menesterosos y hacer caritativos nuestros corazones”. 

Tengo la satisfacción de ver hecho realidad, como fruto de nuestro jubileo, la apertura del Centro de Acogida Madre Teresa para transeúntes en San Fernando. Ahora tenemos la oportunidad de colaborar con la Agencia de Colocación, un servicio de nuestra Cáritas Diocesana, con el objetivo de mediar entre las empresas y los particulares castigados por el problema del paro para encontrar empleo. Un paso más en la fiesta del Corpus, día señalado para la comunicación cristiana de bienes en favor de los necesitados, y mostrar con la cuestación económica de Cáritas Diocesana un signo de caridad en consonancia con nuestro amor al Señor expresado en la eucaristía.

Celebremos, pues, el Corpus con toda intensidad, devoción y participación generosa. La Iglesia, que somos nosotros en Cristo, debe renacer en las almas día tras día, arraigados en el Señor. En este Año Santo es decisivo volver al Cenáculo, lugar eucarístico por excelencia, para fortalecer nuestra fe y salir al encuentro del mundo cantando las maravillas que Dios ha hecho en nosotros y dando testimonio de Cristo Resucitado. En la Solemnidad del Corpus Christi tenemos una inmejorable oportunidad de hacerlo. Cuento con vosotros. Que se afiance en todos nosotros la relación con Dios y con el prójimo fortaleciendo nuestro testimonio y compromiso como Pueblo de Dios unido, familia de los hijos de Dios y Cuerpo de Cristo presente en el mundo. En el encontramos la fuerza de la comunión que vigoriza la unidad.

¡Alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar!".

Extracto de la Carta Pastoral Corpus Christi 2018
Monseñor Zornoza Boy,
obispo de Cádiz y Ceuta

17 mayo 2018

Compromiso social y caridad transformadora - Corpus Christi - Día de Caridad 2018

Compromiso social y caridad transformadora
Mensaje de la Comisión Episcopal de Pastoral Social con motivo de la festividad del Corpus Christi, Día de Caridad. 3 de junio.



La Solemnidad del Corpus Christi nos invita a contemplar y celebrar el gran don de la presencia real de Cristo vivo entre nosotros en su cuerpo entregado y en su sangre derramada para la vida del mundo.1 De manera muy especial, es una llamada a entrar en el misterio de la Eucaristía para configurarnos con él. Este misterio, en palabras de Benedicto XVI, “se convierte en el factor renovador de la historia y de todo el cosmos [pues], en efecto, la institución de la Eucaristía muestra cómo aquella muerte, de por sí violenta y absurda, se ha transformado en Jesús en un supremo acto de amor y de liberación definitiva del mal para la humanidad”.2

A la luz de este misterio de amor renovador, liberador y transformador, que es la Eucaristía, invitamos a todos los cristianos, en particular a cuantos trabajáis en la acción caritativa y social, a un compromiso que sea liberador, que contribuya a mejorar el mundo y que impulse a todos los bautizados a vivir la caridad en las relación con los hermanos y en la transformación de las estructuras sociales.

Tu compromiso mejora el mundo
Transformados interiormente por la contemplación del amor incondicional de Jesucristo, que entrega su vida para liberarnos del mal y hacernos pasar de las tinieblas a la luz, de la muerte a la vida, queremos recordar a todos y cada uno de los cristianos, así como a los hombres y mujeres de buena voluntad que quieran escucharnos, el mensaje de la campaña institucional de Cáritas: “Tu compromiso mejora el mundo”.3

Somos conscientes de que, hoy, no está de moda hablar del compromiso. Es más, para muchos, en esta cultura de lo virtual, de lo inmediato y pasajero, la preocupación por los demás se considera como algo trasnochado. Sin embargo, el compromiso en favor de los más débiles y por la transformación del mundo, es la más noble expresión de nuestra dignidad, de nuestra responsabilidad y solidaridad.

Para los cristianos, el compromiso caritativo y social, el ser con los demás y totalmente entregado a ellos, camina en paralelo con nuestra configuración con Cristo. Se trata de un compromiso que nace de la fe en la Trinidad. Los cristianos creemos en un Dios, que es Padre, que ama incondicionalmente a cada uno de sus hijos y les confiere la misma dignidad; un Dios Hijo que entrega su vida para liberarnos del pecado y de las esclavitudes cotidianas, haciéndonos pasar de la muerte a la vida; un Dios Espíritu que alienta el amor que habita en cada ser humano y nos hace vivir la comunión con todos, tejiendo redes de fraternidad y de solidaridad al estilo de Jesús, que “no vino a ser servido, sino a servir y dar su vida en rescate por todos”(Mt 20,28). Desde esta configuración con Cristo, os proponemos un cuádruple compromiso:

1. Vivir con los ojos y el corazón abiertos a los que sufren: Hemos de abrir los ojos y el corazón a todo el dolor, pobreza, marginación y exclusión que hay junto a nosotros. Convivimos con una cultura que ignora, que excluye, oculta y silencia los rostros del sufrimiento y la pobreza. Sin embargo, no podemos ignorarlos. Como dice el papa Francisco, “la pobreza nos desafía todos los días con sus muchas caras marcadas por el dolor, la marginación, la opresión (…), el tráfico de personas y la esclavitud, el exilio, la miseria y la migración forzosa”.4 Este desafío resulta “cruel”, cuando constatamos que estas situaciones no son el fruto de la casualidad, sino la consecuencia de la injusticia social, de la miseria moral, de la codicia de unos pocos y de la indiferencia generalizada de muchos.

2. Cultivar un corazón compasivo: La multiplicación y la complejidad de los problemas pueden saturar nuestra atención y endurecer nuestro corazón. Frente a la tentación de la indiferencia y del individualismo, los cristianos debemos cultivar la compasión y la misericordia, que son como la protesta silenciosa contra el sufrimiento y el paso imprescindible para la solidaridad.

3. Ser capaces de ir contracorriente: Esta invitación al compromiso no es algo superficial o periférico. Pone en juego dimensiones tan hondas como la propia libertad. En la vida, podemos seguir la corriente de quienes permanecen instalados en los intereses personales y pasajeros o podemos vivir como personas comprometidas al estilo de Jesús, actuando contracorriente y poniendo los medios para que los intereses económicos no estén nunca por encima de la dignidad de los seres humanos y del bien común.

4. Ser sujeto comunitario y transformador: Los cristianos estamos llamados a ser agentes de transformación de la sociedad y del mundo, pero esto sólo es posible desde el ejercicio de un compromiso comunitario, vivido como vocación al servicio de los demás. Esto quiere decir que hemos de poner todos los medios a nuestro alcance para la creación de comunidades, que sean signo y sacramento del amor de Dios. Comunidades capaces de compartir y poner al servicio de los hermanos los bienes materiales, el tiempo, el trabajo, la disponibilidad y la propia existencia. Comunidades capaces de poner a la persona en el centro de su mirada, palabra y acción.

La caridad es transformadora
Para todos aquellos que trabajan en el ámbito de la acción caritativa y social de la Iglesia, este compromiso transformador se hace todavía más urgente al tomar conciencia de la fuerza transformadora de la caridad. La doctrina social de la Iglesia habla permanentemente de ella.

Recordemos un texto antológico del papa Francisco: «La Iglesia, guiada por el Evangelio de la misericordia y por el amor al hombre, escucha el clamor por la justicia y quiere responde a él con todas sus fuerzas. En este marco se comprende el pedido de Jesús a sus discípulos: “¡Dadles vosotros de comer!” (Mc 6,37) lo cual implica tanto la cooperación para resolver las causas estructurales de la pobreza y para promover el desarrollo integral de los pobres como los gestos más simples y cotidianos de solidaridad ante las miserias muy concretas que encontramos» (EG, nº 188). De acuerdo con estas enseñanzas del Santo Padre, podemos concluir que la acción caritativa no es mera asistencia. La caridad, además de ofrecer los gestos más simples y cotidianos de solidaridad, promueve el desarrollo integral de los pobres y coopera a la solución de las causas estructurales de la pobreza.

Los obispos españoles también hemos insistido en esta dimensión transformadora de la actividad caritativa y hemos manifestado que «nuestra caridad no puede ser meramente paliativa, debe ser preventiva, curativa y propositiva. La voz del Señor nos llama a orientar toda nuestra vida y nuestra acción desde la realidad transformadora del reino de Dios».5 Esto implica desenmascarar la injusticia por medio de la denuncia profética, socorrer al necesitado mediante la asistencia y colaborar en la organización de estructuras más justas por medio de la transformación social.

Pidamos al Espíritu una mística social transformadora
En la plegaria eucarística hay dos momentos especialmente significativos en los que se manifiesta la fuerza transformadora de la Eucaristía. Son las dos “epíclesis” o invocaciones al Espíritu Santo que hacemos en la celebración eucarística. En la primera pedimos al Padre que envíe su Espíritu para que el pan y el vino se conviertan en el cuerpo y la sangre del Señor. En la segunda, invocamos la acción del Espíritu sobre la comunidad eclesial para que sea una sola cosa en Cristo y haga así posible la salvación de los que participan de ella. En ambas epíclesis los cristianos expresamos el dinamismo transformador que encarna la celebración eucarística y descubrimos la necesidad de ser instrumentos de renovación del cosmos y de la humanidad, desde la comunión con Cristo.

Pidamos, hoy, al Espíritu Santo que esta mística social y transformadora de la Eucaristía nos ayude a comprometernos en la transformación del mundo y en la promoción de una caridad transformadora en todas nuestras organizaciones caritativas y sociales. Sabemos que la tarea no es fácil, pero la caridad no está para dejar las cosas como están ni consiste en hacer lo que siempre se ha hecho en el campo social. La caridad denuncia la injusticia y promueve el desarrollo humano integral, nos impulsa a la conversión de nuestros criterios y actitudes, de nuestra manera de pensar y de actuar, para colaborar con el Señor en el acompañamiento a las personas y en la transformación de las estructuras que generan pobreza, discriminación y desigualdad.

Los obispos de la Comisión Episcopal de Pastoral Social

1 Cfr Jn 6,48-58. 
2 BENEDICTO XVI, Exhortación Apostólica Sacramentum caritatis, nº 10. 
3 CARITAS ESPAÑOLA, Campaña Institucional 2017-2018, Tu compromiso mejora el mundo, Madrid, 2017. 
4 Mensaje en la Jornada Mundial de los Pobres, nº 5, 2017. 
5 CONFERENCIA EPISCOPAL ESPAÑOLA, Iglesia, servidora de los pobres, nº 42, Madrid, 2015

11 mayo 2018

Cáritas y el Comercio Justo.


Puede que en algunas ocasiones nos hayamos preguntado por qué Cáritas realiza actividades de comercio justo y de dónde nace esta línea de trabajo. Nuestro trabajo por la justicia nos lleva a construir un modelo de economía solidaria por medios de acciones significativas como es el comercio justo.

En numerosas ocasiones encontramos en la Doctrina Social de la Iglesia claras críticas al modelo socioeconómico vigente. Además se expresa la necesidad de construir otro modelo económico, donde el comercio juega un papel fundamental.

Para Cáritas, el Comercio Justo no es una moda externa a la cual nos "subimos de prestado" forma parte de nuestra misión de promover el desarrollo integral de personas y pueblos, especialmente de los más pobres y excluidos y de nuestra visión de ser testimonios de la fraternidad de la comunidad cristiana con todas las personas, en especial con las más empobrecidas y excluidas, optando por una sociedad más solidaria, justa y participativa.

Pero qué es el comercio justo. Es una forma alternativa de comercio promovida por organizaciones sociales y políticas que promueven una relación comercial justa entre productores y consumidores, aplicando unos criterios éticos y permitiendo a los consumidores adquirir productos de  gran calidad.

Las normas que aplica el comercio justo son:
  • Relación más directa entre productor y comprador, eliminando intermediarios. 
  • Los productores reciben un salario justo por su trabajo. 
  • Igualdad entre hombre y mujer.
  • Ausencia de explotación infantil.
  • La producción debe respetar y favorecer el entorno social y medioambiental.
  • El producto debe ser de calidad y certificada por los sellos de Comercio Justo.
  • Las estructuras de funcionamiento deben favorecer la participación. 
Quienes hacen posible el comercio justo:

- los productores:
El Comercio Justo trabaja por la dignificación del esfuerzo y reconocimiento de los productores. Los productores son artesanos, agricultores… principalmente de países del sur que, frente al abuso que el mercado internacional hace de su trabajo y de sus formas de vida, optan, asumiendo los criterios éticos del Comercio Justo, por un sistema que dignifica su trabajo y su vida. El Comercio Justo engloba a nivel mundial a más de un millón de pequeños productores y trabajadores.

- los importadores:
Son organizaciones que vinculan a los productores con el mercado internacional. Compran a las organizaciones productoras, pagándolas un precio establecido de común acuerdo y distribuyen sin más intermediarios los productos a los puntos de venta, facilitando la financiación por adelantando de la producción. Las importadoras también labores de asesoramiento técnico y de gestión y organizan campañas de sensibilización dirigidas a reivindicar la necesidad de introducir criterios éticos en las relaciones comerciales.

- los puntos de venta:
Son espacios dedicados a la venta de productos de Comercio Justo. En ellos, voluntarios atienden a personas que se acercan para adquirir estos productos a la vez que dan a conocer el comercio justo y sensibilizan sobre la realidad de los países productores.

El próximo 12 de mayo celebraremos, junto a otras muchas organizaciones, el Día Mundial del Comercio Justo. Te invitamos a unirte y ser comercio justo incorporando a tu economía un consumo resposnable y justo.

En nuestra Cáritas Diocesana de Cádiz celebraremos una jornada de puertas abiertas en sábado 12 de mayo de 11'30 a 13'30 horas y de 18'00 a 21'00 horas en el Centro de Cooperación Internacional Kuyapayana en el Barrio de El Pópulo de Cádiz.


Manifiesto del Día Mundial Comercio Justo 2018
Hoy, como cada segundo sábado de mayo, celebramos el Día Mundial del Comercio Justo.
En este día tan especial queremos recordar a los millones de personas de todo el mundo que están detrás de los productos que consumimos y que sufren insoportables formas de explotación, aún presentes en pleno siglo XXI.
Hoy, queremos recordar que esa explotación no es circunstancial o una práctica aislada en un sector concreto o en una cadena de suministro. La obtención del máximo beneficio económico, regla que rige nuestro sistema, impone la depredación de los recursos naturales y la explotación laboral, imposibilitando el respeto a los Derechos Humanos y al medioambiente.
Esta realidad no entiende de fronteras ni países. Se da con más gravedad donde por razones históricas, culturales y económicas existen condiciones favorables para ello. Se da, en resumen, donde no se permite la denuncia, ni existe la transparencia, donde existe menos protección social y sindical.
Es por ello que nuestra lucha es global. Una lucha que denuncia las injusticias allá donde se dan. Una lucha que denuncia los abusos de las multinacionales cuyos beneficios se reparten entre una minoría pero cuyas consecuencias pagamos todos. Una lucha que exige a los representantes políticos el desarrollo de políticas públicas para el cuidado todos, especialmente de los más vulnerables.
Pero también es una lucha que celebra que otro modelo económico y comercial es posible. Un modelo donde los Derechos Humanos y del medioambiente, donde los cuidados y los derechos están en el centro de nuestra actividad económica. Hoy, el Comercio Justo nos vestimos de fiesta y celebramos que millones de personas, día a día, hacemos posible otro modelo de producción y consumo que respeta la vida y el planeta, ¡hoy celebramos que otro mundo es posible!
¡HOY CELEBRAMOS QUE SOMOS COMERCIO JUSTO!
¡ÚNETE AL COMERCIO JUSTO!

30 abril 2018

1 de mayo. Día Internacional del Trabajo.




En el 1 de mayo, celebramos la fiesta de San José obrero y el Día Internacional de los trabajadores y las trabajadoras. Por ello, la iniciativa Iglesia por el trabajo decente (ITD), en la que Cáritas es promotora, reivindica el estado del trabajo España, en torno a situaciones como la calidad del empleo, los niveles de desempleo, la pobreza laboral existente, las redes de protección social, los salarios, la seguridad y la salud laboral, la participación de los trabajadores y las trabajadoras en la empresas, el descanso, etc.  Todas estas características que definen el trabajo decente son una preocupación y una prioridad de la Iglesia, en palabras del papa Francisco.

Estas son algunas de la reivindicaciones:
  • La persona se sitúe en el centro de la vida política, de las relaciones laborales y del trabajo.
  • La protección del derecho al trabajo decente posibilite un desarrollo integral de la persona, donde el trabajo sea generador de dignidad para la vida.
  • Igualdad de oportunidades y trato para todos los hombres y todas las mujeres.
  • El trabajo permita desarrollar nuestra vocación y aportar nuestros dones a la construcción de la sociedad desde el bien común.
  • El reconocimiento del trabajo reproductivo, que ponga en valor aquellos trabajos de cuidados que posibilitan y sostienen la vida.
  • Seguridad y salud con unas condiciones laborales que no atenten contra la integridad física y psíquica de la persona.
  • Libertad en la empresa para que, como personas expresemos nuestras opiniones, podamos ejercer nuestro derecho a organizarnos colectivamente y participemos de las decisiones que afectan a nuestras vidas.
  • Conciliación real laboral y familiar, mediante la creación de ritmos y mecanismos que posibiliten el desarrollo integral de la persona.
  • El acceso a los derechos para una vida digna, como sanidad, vivienda, educación, o protección social entre otros, no esté condicionado a tener o no un trabajo.

17 abril 2018

En tu declaración de la renta MEJOR2




Como en años anteriores y en el inicio de la campaña anual de la Renta, Cáritas vuelve a lanzar a todos los contribuyentes la misma invitación a marcar de manera conjunta y simultánea la “X” en las dos casillas solidarias de la Asignación Tributaria: la destinada a la Iglesia católica y la de Actividades de Interés Social.

Con este sencillo gesto, que no supone coste añadido alguno en el importe final de la declaración, cada ciudadano puede duplicar su solidaridad con las personas más vulnerables.

Bajo el lema «Algunas personas no dan nada. Otras solo la mitad. MEJOR2», Cáritas ha editado diversos materiales informativos para recordar a los declarantes la posibilidad que les ofrece la Declaración de la Renta de multiplicar por dos su solidaridad.

Al marcar ambas opciones de forma simultánea, los ciudadanos pueden colaborar a la vez destinando un 0,7% de su base imponible a sostener la acción de la Iglesia y otro 0,7% a apoyar los fines sociales que desarrollan Cáritas y otras muchas organizaciones sociales que reciben fondos del IRPF para financiar una parte de su labor humanitaria.

El 33% de declarantes no marcan ninguna casilla
Muchos contribuyentes desconocen que tienen la posibilidad de marcar conjuntamente las dos casillas de la Asignación Tributaria, una opción que en ningún caso afecta al resultado de la declaración, tanto si es ingresar como a devolver. En el ejercicio del año pasado, de los más 19,4 millones de declarantes, el 62,5% marcaron conjuntamente las dos casillas, lo que supuso un aumento de dos puntos y medio con relación al ejercicio anterior.

Sin embargo, un gran número de contribuyentes, concretamente un 33% (6,4 millones de declarantes) no marcaron ninguna de las casillas solidarias, con lo que ese importe de sus declaraciones pasó a engrosar directamente las arcas del Estado.

El porcentaje de los contribuyentes que asignan su X a la Iglesia y que marcan también la casilla de Actividades de Interés Social aumentó un año más, pasando del 60% en 2016 al 62,5% en la declaración de 2017. La cantidad destinada por los contribuyentes a la Iglesia católica aumentó en 7 millones de euros y alcanzó un total de 256,21 millones de euros. Este dato supone un incremento del 2,83% con respecto al año anterior y es la cifra más alta desde el comienzo del actual sistema de asignación tributaria en 2007.

Por su parte, en el caso de la casilla de Actividades de Interés Social, el importe recaudado en 2017 a través de este apartado fue de 314 millones de euros.

Cáritas recibe fondos de ambas casillas para sus programas sociales
Cáritas se beneficia del importe aportado por los declarantes a través de las dos opciones que ofrece la Asignación Tributaria. Como entidad del tercer sector de acción social, son muchos los proyectos sociales de Cáritas para personas en dificultad social que reciben fondos a través de la casilla de “Fines Sociales”. En 2016, la partida manejada por Cáritas procedentes del reparto del IRPF ascendió a 26,7 millones de euros, que se destinaron a 576 programas sociales repartidos por todo el país y del que se beneficiaron cientos de miles de personas en situación de precariedad.

Al mismo tiempo, como Confederación oficial de las entidades de acción caritativa y social de la Iglesia católica en España, Cáritas recibe también apoyo financiero tanto de la Conferencia Episcopal Española como de cada una de las 70 Diócesis españolas, parte de cuyo sostenimiento procede, precisamente, de las aportaciones del IRPF procedentes de la casilla destinada a la Iglesia católica.

Gracias a esta íntima colaboración, Cáritas sostiene buena parte de su densa red de centros y servicios que funcionan a través de las parroquias y diócesis de toda España, donde el año pasado pudo acompañar y acoger a 1.786.071 personas.

Este apoyo de toda la Iglesia también es vital para impulsar las acciones de lucha contra la pobreza que Cáritas Española desarrolla en terceros países, de las que se beneficiaron otras 1.722.248 personas participantes en proyectos de cooperación internacional en África, Asia y América Latina.

7 preguntas básicas sobre la asignación tributaria a través del 1,4% del IRPF

1. ¿De verdad puedo marcar las dos casillas a la vez? Sí. Se pueden marcar las dos casillas conjuntamente.

2. ¿Y es cierto que marcando las dos casillas se duplica la ayuda? Sí. Cada casilla marcada genera el 0,7%. Si marcas las dos se destina el 1,4%.

3. ¿Y a mí me cuesta algo? No. No te cuesta nada. Tú decides el destino del 1,4% de tus impuestos.

4. ¿Y si no marco alguna casilla? Hacienda destinará el importe correspondiente a otras partidas de los presupuestos generales del Estado.

5. ¿Por qué es bueno marcar la casilla Iglesia católica? Porque así puedes destinar un porcentaje de tus impuestos a colaborar con las necesidades de la Iglesia.

6. ¿Por qué debo marcar también la casilla Fines Sociales? Porque de este modo, un porcentaje de tus impuestos se destinan a proyectos sociales en España y en países desfavorecidos.

7. ¿Percibe Cáritas recursos de las casillas de Iglesia Católica y de Fines Sociales? Sí. Cáritas es parte esencial de la Iglesia Católica y, además, como organización social recibe fondos de la casilla de Fines Sociales.

27 marzo 2018

Ama y comparte: tu generosidad mejora el mundo


En la tarde del Jueves Santo, la Iglesia se reúne para contemplar a Jesús con sus discípulos celebrando la cena pascual. Contemplar y recibir el regalo más grande que Jesús podría hacernos: su presencia entre nosotros para siempre en el don del pan y el vino. A partir de esa cena, estamos invitados a gozar de la libertad de la Pascua del Señor. No somos ya esclavos de nada ni de nadie. La eucaristía es salvación como lo fue la Pascua para el pueblo judío. Allí Dios los libró de la esclavitud de los egipcios; hoy nos libera de muchas otras ataduras.

En la tarde del Jueves Santo, la Iglesia se reúne para aprender el servicio como distintivo de los seguidores de Jesús. El Señor y Maestro nos deja el pan y el vino pero nos deja también el asombroso y provocador signo del lavatorio de los pies. Arrodillarse y lavar los pies es una tarea de esclavos. Jesús asume ese papel para enseñarnos que nuestra misión es ser servidores. Si queremos tener parte con Él debemos servir a todos y en todo.

También, en la tarde del Jueves Santo, somos llamados por Cáritas Diocesana a amar y a compartir. A través de la colecta realizada en los Oficios de la Cena del Señor, nuestra Iglesia Diocesana hace realidad la llamada de Jesús a amar, servir y compartir nuestros bienes con los más pobres.

El lema para esta jornada es “Ama y comparte: tu generosidad mejora el mundo” y ha sido elegido con la intención de animar y revitalizar la generosidad y el compartir de nuestros bienes con los más pobres. El papa Francisco en su mensaje de Cuaresma nos dice que “lo que apaga la caridad es ante todo la avidez por el dinero”. De este modo, lo contrario al acaparamiento es la generosidad y la donación. Si queremos liberarnos del egoísmo, nos invita el papa Francisco, debemos ejercitarnos en la limosna que nos ayuda a descubrir que el otro es mi hermano y por tanto, nunca lo que poseemos es solo nuestro debiendo convertirse en un verdadero estilo de vida y un signo de la comunión eclesial.

Si el Jueves Santo no puedes participar en los Oficios de la Cena del Señor pero quieres donar para apoyar la acción promocional de Cáritas puedes hacerlo ONLINE PINCHANDO AQUÍ

08 marzo 2018

Declaración ante el 8 de Marzo, Día Internacioanal de la Mujer



En el Día Internacional de la Mujer, Cáritas quiere denunciar las múltiples violencias que siguen sufriendo las mujeres cada día e insta a las Administraciones Públicas a desarrollar políticas proactivas para asegurar una igualdad real, el acceso a los derechos y la garantía de una protección y asistencia adecuadas.

Objeto de violencias diarias
La violencia machista se manifiesta de múltiples formas, que con frecuencia se ven “normalizadas” por los usos que sustentan la sociedad patriarcal. Aunque la desigualdad ha ganado en visibilidad, no siempre somos conscientes ni son reconocidas estas violencias diarias soportadas por las mujeres.

Por desgracia, sobran ejemplos de esta realidad, como son el miedo a pasear solas durante la noche, los insultos y comentarios machistas, los tocamientos y miradas obscenas, la situación de infravaloración y humillación en los empleos feminizados, la persistente brecha salarial o las lacras intolerables de la explotación sexual, la violencia de género y los feminicidios. Todas ellas son violencias interrelacionadas, que se ubican, fundamentan, refuerzan y justifican desde el sistema y el atavismo patriarcales. El ejercicio arbitrario y normalizado de esta violencia se convierte en su expresión más aberrante.

Restauración de derechos y de dignidad
Cáritas acompaña anualmente en toda España a más de 25.000 mujeres en distintos procesos de empoderamiento, formación, inserción social y laboral, con el objetivo prioritario de conseguir la restauración plena de sus derechos y su dignidad.

Acompañamos a mujeres en contexto de prostitución y a posibles víctimas de trata y violencia de género a través de proyectos especializados que alertan sobre los efectos de estar sometidas a violencias físicas y psicológicas, y que hacen hincapié en el riesgo que supone que estas consecuencias se extiendan a hijos e hijas.

De igual modo, a través de estos proyectos podemos detectar las situaciones inhumanas en las que se encuentran estas mujeres, sus dificultades en el acceso a derechos humanos, la carencia de una protección real, el acceso a la sanidad y a las posibilidades reales de asegurar su inserción en la sociedad. Todo ello hace necesario impulsar con estas mujeres procesos individualizados de escucha, de apoyo y de acompañamiento.

Esta situación nos indica que estamos fallando como sociedad. Un fallo que se hace aún más cruel cuando se pone el foco del mismo en las mujeres y, en lugar de víctimas, se las convierte en responsables de su situación –recurriendo., por ejemplo, al descrédito de su testimonio en procesos judiciales— y, en el fondo, culpables de las violencias que sufren.

¿Hasta cuándo vamos a seguir poniendo la carga de la culpa y de la responsabilidad en la mujer que no ha denunciado o que ha retirado una denuncia, y que no logra salir de su entorno de explotación y de violencia? Por nuestra experiencia de trabajo con las mujeres en situación de vulnerabilidad, sabemos que las agresiones son sucesos profundamente traumáticos, que tienen graves consecuencias sobre su bienestar físico, psíquico y social a corto y largo plazo. Fracasamos cuando no somos capaces de prevenir estas violencias ni de restaurar los daños perpetrados.

Un desarrollo liderado por mujeres
Esta situación no se limita a la cotidianeidad de las sociedades industrializadas. Se trata de un escándalo que en el plano internacional adquiere aún mayor violencia, especialmente en aquellas situaciones de pobreza y exclusión donde la mujer, y de forma dramática las niñas y adolescentes, apenas tienen acceso a la formación y la educación.

Nuestra presencia en los países del Sur, de la mano de las Cáritas y las comunidades locales, nos enfrenta a realidades de grave vulneración de los derechos como son los matrimonios forzados, la mutilación genital, la esclavitud, el infanticidio femenino o la violencia sexual estructural.

Con el apoyo a numerosos proyectos de cooperación internacional, Cáritas contribuye a convertir a las mujeres en protagonistas de sus vidas y a fortalecer su liderazgo en los procesos de transformación de sus realidades que permitan disminuir la desigualdad y erradicar las vulneraciones graves de derechos humanos. La experiencia nos demuestra que, en la medida en que son empoderadas y reconocidas, las mujeres desempeñan un papel decisivo como impulsoras del desarrollo local, el emprendimiento social, la autonomía familiar, la solidaridad comunitaria y la construcción de la paz.

En este Día Internacional de la Mujer, Cáritas apuesta por una vida exenta de todas las violencias, donde cada mujer pueda desarrollar su vida libremente y con autonomía, y sea reconocida plenamente como persona poseedora de derechos y dignidad.

Conciliación laboral y familiar
Compartimos la reclamación de Cáritas Europa que, bajo el lema “¡Iguales derechos, iguales deberes!”, lanzan a las instituciones y Gobiernos europeos para que rompan los estereotipos sobre las responsabilidades de cuidado parental en las familias mediante la aprobación de la actual propuesta de Directiva de la UE sobre el equilibrio entre la vida laboral y familiar.

Creemos que dicho equilibrio ofrece una oportunidad única para reducir las diferencias entre padres y madres en términos de responsabilidades laborales, salariales y de cuidados, de facilitar la elección de formar una familia y de promover la participación de las mujeres en el mercado de trabajo.

Defendemos, por ello, la propuesta que Cáritas Europa lanza al Consejo y al Parlamento Europeo para que lleguen a un acuerdo sobre la propuesta de Directiva señalada y garanticen una remuneración digna de un permiso parental de al menos cuatro meses por padre. Al adoptar esta Directiva, las instituciones comunitarias estarán demostrando su compromiso de avanzar hacia una Europa más social, como se prometió durante la proclamación del Pilar Europeo de los Derechos Sociales en noviembre de 2017. No debemos olvidar que la familia es una célula vital de la sociedad.

Cambio de actitudes
Queremos reivindicar, asimismo, la defensa expresa lanzada por San Juan Pablo II en su Carta a las mujeres de 1995 donde expresa su “admiración hacia las mujeres de buena voluntad que se han dedicado a defender la dignidad de su condición femenina mediante la conquista de fundamentales derechos sociales, económicos y políticos, y han tomado esta valiente iniciativa en tiempos en que este compromiso suyo era considerado un acto de transgresión, un signo de falta de femineidad, una manifestación de exhibicionismo, y tal vez un pecado”.

Inspirados por esa exhortación y desde nuestro compromiso diario en la transformación de la realidad que afecta a las mujeres en situación más precaria, Cáritas apuesta por un cambio de estructuras y de actitudes, y lanza un llamamiento a la comunidad cristiana y a toda la sociedad para denunciar las conductas machistas que siguen dificultando la vida cotidiana de muchas mujeres, para no ser cómplices de la desigualdad y a ser agentes activos en la construcción de una sociedad de personas iguales y libre de violencias.